Cuando Dios habla | Semana 4 | Miércoles

«Examíname, oh Dios»

Antes de leer

Hay cosas de nuestro corazón que nosotros mismos no alcanzamos a ver.

Podemos acostumbrarnos a ciertas actitudes.

Podemos justificar determinadas reacciones.

Podemos confundir nuestras motivaciones.

Por eso David hace una oración extraordinaria:

No le pide a Dios solamente que lo bendiga.

Le pide que lo examine.

Antes de leer, haz esta oración:

«Señor, muéstrame lo que yo no alcanzo a ver.»

Abre la Palabra de Dios

Salmo 139:23–24

Lee el pasaje en tu Biblia, en la app de YouVersion, o en el siguiente enlace:

🌐 BibleGateway: Salmo 139:23–24 (RVR1960 y NVI)

Si tienes tiempo, lee también el Salmo 139 completo.

Medita

David termina el salmo haciendo una invitación:

«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón…»

Qué hermosa confianza.

David sabe que Dios ya lo conoce.

Pero ahora quiere conocer su propio corazón desde la perspectiva de Dios.

Y la oración continúa:

«Ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.»

Dios no nos muestra nuestro corazón para condenarnos.

Nos lo muestra para guiarnos.

La luz que Dios trae a nuestra vida tiene un propósito.

Quiere llevarnos por un camino mejor.

Para practicar hoy

Haz una pausa de cinco minutos.

Sin teléfono.

Sin música.

Sin distracciones.

Lee nuevamente Salmo 139:23–24 y conviertelo en tu propia oración.

Después escribe una sola cosa que sientas que Dios está poniendo delante de ti.

No tienes que resolverla hoy.

Simplemente preséntasela a Dios y dile:

«Señor, quiero que tú me guies en esto.»

Oremos

«Señor, examina mi corazón. Muéstrame aquello que necesito ver y guíame por tu camino. Gracias porque cuando iluminas mi interior no lo haces para abandonarme, sino para conducirme hacia ti. Amén.»

Cuando Dios nos muestra nuestro corazón, también nos muestra que no tenemos que caminar solos.