Cuando Dios habla | Semana 3 | Viernes

La Palabra que se convierte en vida

Antes de leer

Durante esta semana hemos hablado de escuchar la Palabra, guardarla, llevarla con nosotros y permanecer en ella.

Pero todavía falta algo.

La Palabra de Dios no fue dada solamente para ser conocida.

Fue dada para ser vivida.

Antes de leer, haz esta oración:

«Señor, no permitas que solamente escuche tu Palabra. Enséñame a vivirla.»

Abre la Palabra de Dios

Santiago 1:22-25

Lee el pasaje en tu Biblia, en la app de YouVersion, o en el siguiente enlace:

🌐 BibleGateway: Santiago 1:22-25 (RVR1960 y NVI)

Lee lentamente el versículo 22.

Medita

Santiago utiliza una imagen muy sencilla.

Una persona se mira en un espejo y después se va olvidando de lo que vio.

El problema no era mirar.

El problema era mirar y no hacer nada con lo que había visto.

La Palabra de Dios también nos muestra algo.

Nos muestra quién es Dios.

Nos muestra quiénes somos.

Nos corrige.

Nos anima.

Nos enseña el camino.

Pero su propósito no termina cuando cerramos la Biblia.

Cuando Dios habla, nuestra respuesta no es solamente escuchar.

Es responder.

Para practicar hoy

Vuelve a pensar en una verdad que Dios te haya mostrado durante esta semana.

Ahora pregúntate:

¿Qué puedo hacer hoy para vivir de acuerdo con esa verdad?

Elige una acción concreta y pequeña.

Hazla hoy.

No mañana.

No cuando tengas más tiempo.

Hoy.

Al final del día, deténte un momento y agradece a Dios porque su Palabra no solamente te habló: también te dio una oportunidad para responder.

Oremos

«Señor, gracias por hablarme. No quiero ser solamente alguien que escucha tu Palabra y continúa viviendo de la misma manera. Dame un corazón dispuesto a responder y una vida que refleje lo que tú me enseñas. Amén.»

La Palabra de Dios cumple su propósito en nosotros cuando lo que escuchamos comienza a convertirse en una manera de vivir.