Guardar la Palabra
Antes de leer
Hay cosas que aprendemos y olvidamos.
Pero hay otras que decidimos guardar porque sabemos que algún día las necesitaremos.
El salmista habla de guardar la Palabra de Dios precisamente de esa manera.
Antes de leer, haz esta oración:
«Señor, ayúdame a guardar tu Palabra en mi corazón.»
Abre la Palabra de Dios
Salmo 119:9-16
Lee el pasaje en tu Biblia, en la app de YouVersion, o en el siguiente enlace:
🌐 BibleGateway: Salmo 119:9-16 (RVR1960 y NVI)
Lee especialmente los versículos 10 y 11.
Medita
El salmista dice:
«En mi corazón he guardado tus dichos…»
Guardar la Palabra significa mucho más que recordar información bíblica.
Significa darle un lugar dentro de nosotros para que podamos volver a ella cuando la necesitemos.
Cuando enfrentamos una decisión.
Cuando aparece una tentación.
Cuando tenemos miedo.
Cuando necesitamos dirección.
Cuando no sabemos cómo responder.
La Palabra que hemos guardado puede volver a nuestra mente precisamente en el momento en que más la necesitamos.
Para practicar hoy
Piensa en una situación que probablemente enfrentarás hoy: una conversación difícil, una decisión, una tentación, una preocupación o alguna responsabilidad.
Después de identificarla, pregúntate:
¿Qué verdad de la Palabra de Dios necesito recordar cuando llegue ese momento?
Cuando la situación ocurra, haz una pausa y recuerda esa verdad antes de reaccionar.
Oremos
«Padre, ayúdame a guardar tu Palabra en mi corazón. Que no sea solamente información que conozco, sino verdad que recuerdo cuando necesito dirección, ánimo, corrección o esperanza. Amén.»
Lo que guardamos en el corazón puede acompañarnos precisamente cuando más lo necesitamos.
