La voz que merece ser escuchada
Estas lecturas diarias prolongan la conversación que comenzó el domingo. Nuestro deseo es que, durante esta semana, sigas escuchando la voz de Dios por medio de las Escrituras y respondas a ella con todo tu ser.
Antes de leer
Antes de abrir tu Biblia, detente por un momento y ora:
«Habla, Señor; tu siervo escucha.»
Abre la Palabra
Salmo 95:1-11
Lee el pasaje en tu Biblia o utiliza alguna de estas opciones:
📱 YouVersion (Bible App): busca Salmo 95:1-1.
🌐 Navegador: Leer Salmo 95:1-11 en BibleGateway (RVR1960)
Lee el pasaje con calma. Si es posible, léelo una segunda vez antes de continuar.
Medita
Cada día escucharás muchas voces.
Algunas intentarán captar tu atención.
Otras influirán en tu manera de pensar.
Pero solo una tiene autoridad para dirigir tu vida: la voz de Dios.
En el v.7, el salmista destaca una invitación tan sencilla como profunda:
«Si oyereis hoy su voz…»
Hoy escucharás muchas voces.
La pregunta no es si las escucharás.
La pregunta es:
¿Cuál de ellas tendrá el mayor peso en tu corazón?
Para practicar hoy
Busca un momento de cinco minutos durante el día para detenerte por completo.
Apaga las notificaciones.
Deja a un lado cualquier distracción.
Durante esos cinco minutos, procura que la única voz que escuches sea la voz de Dios por medio de su Palabra.
Y mañana, antes de mirar tu teléfono, revisar tus redes sociales o leer tus mensajes, abre primero tu Biblia. Haz de la voz de Dios la primera voz que escuche tu corazón al comenzar el día.
Oremos
Padre, en medio de tantas voces que buscan mi atención, enséñame a reconocer la tuya. Que hoy tu Palabra tenga el primer lugar en mi corazón. Amén.
Cuando Dios habla, escuchamos con todo nuestro ser.
