Devocional Oración

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Orad sin cesar.

Este es un versículo bastante corto, pero si profundizamos más en la oración y en la instrucción de hacerlo “siempre”, en verdad se vuelve un versículo trascendental.

Para profundizar un poco más acerca de la oración, aprenderemos del ejemplo máximo: Jesús.

Las oraciones de Jesús nos permiten conocer su naturaleza, su corazón y su misión en la tierra. Sus oraciones también nos ayudan y nos alientan en nuestra propia vida de oración. Pero mucho más importante que dónde oró, cuándo oró y cómo oró, es el hecho de que oró.

La oración fue una parte integral del tiempo de Jesús en la tierra, y Él oraba constantemente:

  • Lucas 5:16: “Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.”

Si el Hijo encarnado creyó necesario entrar en comunión con el Padre de forma frecuente, ¿cuánto más necesitamos hacerlo nosotros?

Jesús enfrentó tentaciones, aflicciones, sufrimiento físico, pruebas. Si Él no hubiera estado en constante comunión con el Padre, si no hubiera sido constante en la oración con el Padre, seguramente todos esos padecimientos, pruebas, sufrimientos y aflicciones hubieran sido insoportables. Cuanto más nosotros debemos ser constantes en la oración, en la comunión con el Padre.

Jesús oraba habitualmente, pero oró también en momentos muy importantes en su vida y ministerio.

  • Oró en su bautismo.
    • Lucas 3:21-22
  • Oró antes de alimentar a los 5.000 y a los 4.000.
    • Lucas 9:16 y Mateo 15:36
  • Oró en el momento de su transfiguración.
    • Lucas 9:29
  • Oró antes de elegir a sus doce discípulos.
    • Lucas 6:12
  • Al pasar los últimos minutos con sus discípulos en la noche de su arresto, Jesús hizo una extensa oración por sus discípulos en Juan 17. En esta oración, Jesús ora para que tengan su gozo (v. 13) y para que Dios los guarde del maligno (v. 15). Ora para que los suyos sean santificados por la verdad, que es la Palabra de Dios (v. 17), y para que estén unidos en esa verdad (v. 21-23). En la oración de Juan 17, Jesús mira al futuro e incluye a todos los que creerán en Él (v. 20). Si tú haz creído y decidido seguirle, Él oro por ti en ese momento.
  • Oró en el Huerto de Getsemaní justo antes de su arresto. En esta oración Jesús es un modelo de sumisión y sacrificio: “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” (v. 39). Tres veces Jesús oró esto.
    • Mateo 26:36-46
  • Jesús oró incluso desde la cruz, en medio de su agonía, por el perdón de los que lo estaban torturando hasta la muerte: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). En su último respiro, Jesús siguió expresando su fe en Dios: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46).

A través de las oraciones de Jesús podemos aprender varias cosas. Una de ellas es el agradecimiento al Padre. La alabanza era una parte habitual de las oraciones de Jesús. Podemos aprender sobre su comunión con el Padre; su relación con el Padre celestial se tradujo en su deseo de pasar tiempo comunicándose con Él. También aprendemos sobre su sumisión y obediencia al Padre. Las oraciones de Jesús estaban siempre de acuerdo con la voluntad de Dios.

Así como Jesús daba gracias, nosotros debemos orar por todo con acción de gracias, constantemente alabando (Filipenses 4:6-7). Como hijos de Dios, debemos desear hablar con Él (Efesios 3:12). Y en todo debemos buscar la voluntad del Señor por encima de la nuestra. Jesús oró en una variedad de escenarios, públicos y privados. Oró en tiempos de alegría y en tiempos de tristeza. Oró por sí mismo y por los demás. Oró para expresar su agradecimiento, su alabanza, oró para pedir por sus necesidades y para estar en comunión con su Padre. Jesús dio el ejemplo de cómo debemos confiar en Dios, someternos a Él y buscar comunión con Dios.

Esforcémonos por crecer en nuestra vida de oración. Alabando a Dios, dando gracias, buscando y sometiéndonos siempre a su voluntad, no a la nuestra, y siempre obedientes. Si Jesús vio necesario y vital orar constantemente, sin cesar, cuanto más necesario y vital debe de ser para nosotros.