Archive for the ‘Reflexiones’ Category

¡Pasemos al otro lado!

Posted by Rosamaria de Ariano On January - 16 - 2010

(por Jorge Mario Durán)

Mateo 8:18,23: “[Jesús] dio orden de pasar al otro lado del lago (…) subió a la barca, y sus discípulos lo acompañaron.” Semejante llamado del señor no pudo haber provocado sino entusiasmo entre algunos de sus seguidores, quienes seguramente pensaron únicamente en el objetivo, la meta, el fin del viaje con algún propósito desconocido, pero no por eso malo, ya que la invitación venía del Señor.

Una invitación tal podría equivaler a que lo promuevan en su trabajo, a la exoneración de exámenes en la universidad o a cerrar el gran negocio de la vida.

Mateo 8:24: “En esto se desató sobre el lago una tormenta tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido.” ¿Quién podría haber previsto las vicisitudes del viaje? ¿Se habrían esperado los discípulos una tormenta de gran magnitud en el camino? Y de ser así, ¿cuántos habrían estado dispuestos a seguirlo en su viaje?

Cuando se emprende algo se hace con entusiasmo, con ilusión de obtener los resultados esperados y naturalmente con fe. Pero las circunstancias adversas que se enfrentan en el medio del qué hacer, generalmente son imprevistas, abrumadoras y fuera de nuestro control. Y es esto lo que realmente demanda fe: saber que al final llegaremos al otro lado, sin importar lo que tengamos que enfrentar, ya sea esto una fuerte tormenta o una travesía por el desierto.

Los discípulos iban en la misma barca en que iba Jesús pero en algún momento lo olvidaron y se dejaron abrumar por la circunstancia difícil que estaban atravesando y quizá tuvieron miedo.

En ese momento Jesús dormía de la misma manera que cuando oramos, suplicamos y pedimos desesperadamente y sentimos que no hay respuesta porque no nos escucha o nos abandonó. Pero es en esos momentos difíciles en donde realmente sabemos cuánta fe tenemos.

¿Cómo se ejercitaría la fe si no fuera por las tormentas o atravesando desiertos? Hablar de ella no es la forma de hacerlo, sino poniéndola en práctica. Atravesando tormentas y desiertos es la forma en que nos volvemos sabios conocedores y expertos lo suficientemente bien entrenados para afrontar todo lo que pueda venir en el futuro.

Mateo 8:25: “Entonces sus discípulos fueron a despertarlo, diciéndole: ¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!” Y esa fue la reacción correcta: acudir a él con fe en que Él es la única salvación. Mientras permanezcamos en sus caminos, nada nos podrá dañar.

Mateo 8:26: “Él les contestó: -¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca fe tienen ustedes! Dicho esto, se levantó y dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente tranquilo.” Es decir, al final todo estará bien, ya que si Él nos dijo: “Pasemos del otro lado”, espera que creamos que así será, no importando lo que pase, pues Él así lo dijo.

Tiempos de crisis

Posted by Raquel Veliz On January - 9 - 2010

(por Paolo Batista) Presenté en mi grupo de comunión de San Cristóbal la preocupación de mi trabajo. Mi compañero de oficina que llevaba 35 años trabajando fue removido de su cargo y nuestras funciones eran compartidas. Abrí mis ojos al ver que mi situación coincidía con la de muchos y que algunos nos compartieron que no tienen un trabajo actualmente.

La recesión económica por la que está pasando Estados Unidos y el mundo se compara con la depresión económica del año 1929 que duró muchos años y de la cual se pudo salir por la 2nda guerra mundial. Este factor permitió el crecimiento de la industria, generando empleos.

Estamos pasando por tiempos duros, y es muy probable que como mi caso especial, usted tenga el propio que lleve a la misma afirmación.

El cuidado de Dios a su pueblo  es una realidad que la Biblia nos muestra en muchos pasajes. (Salmos 46:1-2 : … “no temeremos aunque la tierra sea removida” ; Salmos 34:3-7 … “El Ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”).

Los cristianos han pasado por tiempos muy difíciles al igual que las demás personas, Dios en su omnisciencia lo permite; es mi sentir que Él quiere, que a pesar de las circunstancias, nuestra mirada siempre sea hacia Él. Muchas veces los tiempos de crisis nos acercan a esa realidad que debería ser nuestro día a día después de la nueva vida que Dios nos entrega. Siguiendo esta línea de pensamiento, la crisis puede verse como una bendición para nosotros y nuestro prójimo.  (Hebreos 12:1-3  “… corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús …” )

Entonces creo que la petición correcta es: Dios, permite que en estos tiempos de crisis mi mirada no se aparte de ti y que Tu perfecta voluntad se realice en mi vida. (Santiago 4:2-3)
Algunos piensan que serán necesarios años para recuperar la economía mundial. La situación es incierta. Ante un fenómeno de tal magnitud, nuestra actitud personal puede ser de honra a Dios, de testimonio a nuestros hermanos y de luz ante nuestro prójimo. Si esta es nuestra realidad, estamos viviendo en la voluntad de Dios.

No apartes tu vista de los problemas,  esto es insensato. Unámonos al salmista en el canto: Engrandeced a Jehová conmigo, y exaltemos a una su nombre. Busqué a Jehová, y él me oyó y de todos mis temores  me libró.

¿Cuál es mi valor?

Posted by Raquel Veliz On January - 2 - 2010

(por Waleska Alvarez) Durante mucho tiempo luche con esta pregunta, pensando que mi valor dependía de lo que yo podía y no podía hacer, de lo que las personas pensaban de mí o dejaban de pensar. Creía que debía cumplir con un “estándar” para poder ser amada y aceptada, y no me refiero únicamente a ser aceptada por las personas a mi alrededor, sino que también para ser aceptada por Dios. Así que durante mucho tiempo viví con la idea de que debía dar el máximo esfuerzo en todo lo que hacía, pero con un enfoque equivocado,  lo hacía para sentirme amada y respetada. Así que logré cosechar éxitos, pero también derrotas, y estas últimas fueron llenando mi corazón de dolor, ya que mi idea equivocada de valor me hacía creer que los errores y derrotas me hacían menos amada, aun ante Dios.

Sin embargo, en medio de este caos interno,  la verdad llegó a mí. Y aunque ya había conocido al salvador de mi vida, no había entendido que el verdadero valor de mi vida está determinado por lo que Él estuvo dispuesto a pagar, “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Filipenses 2:6-8. Así que nada de lo que yo haga o deje de hacer podrá cambiar esta verdad, mi valor es la entrega total que Dios hizo por mí, así que puedo vivir una vida plena sabiendo que doy mi máximo esfuerzo no porque quiero reconocimiento,  sino que ahora mi enfoque es manifestar con todo lo que soy y hago que estoy agradecida porque un día Dios dijo: vale la pena.

Así que todo el esfuerzo que hacemos día a día no es para buscar aceptación o valor delante de los demás, sino que es para dar el fruto de los talentos que nos fueron entregados, es ser responsables por la nueva creatura que hemos sido hechos.

Lo divino y lo humano

Posted by Raquel Veliz On December - 26 - 2009

(por Carlos De León)Leyendo el capítulo 12 de Hechos, versos 6 al 11, donde se narra la liberación milagrosa de Pablo de la cárcel, me detuve a pensar que siempre que Dios trata con el hombre existe lo divino y lo humano.  En esta  historia hay cinco hechos divinos, milagrosos, y cinco hechos humanos, naturales.  Imaginemos la escena:  Una prisión muy segura, paredes fuertes y altas, grandes puertas de hierro muy seguras,  ventanas pequeñas donde entra muy poca luz dándole a todo el edificio un aspecto sombrío. El sonido de cadenas que se arrastran y la voz severa de solados que dan ordenes. Para el cuidado de Pedro  dieciséis soldados que se turnaban, y dos encadenados, una a cada lado del apóstol. Imposible escapar!  Pero Dios puede hacer lo que nosotros  no podemos.

Los hechos milagrosos: Aparece un ángel.  Se ilumina la prisión; Las cadenas se sueltan de las muñecas de Pedro.  Las puertas se abren automáticamente.  El ángel desaparece. Increíble! los dieciséis guardias no se dan cuenta.  Pero junto a lo divino está lo humano:  Pedro duerme y el ángel lo despierta.  Se pone las sandalias.  Se envuelve en su manto.  Sigue al ángel.  Se sorprende al comprobar que todo fuse una realidad, no una visión. Dios hace lo que nosotros no podemos hacer.  Nosotros debemos hacer lo que sabemos hacer. Dios no va a realizar lo que nosotros podemos hacer por nosotros mismos. La pregunta: Estoy haciendo mi parte hoy?  Dios es fiel y siempre hace lo milagroso, lo divino,  lo que sabe hacer.  Hagamos nuestra parte, Dios hará suya.

“Un día a la vez”

Posted by Raquel Veliz On December - 19 - 2009

(por Howard Andruejol)

¿Alguna vez te has propuesto cosas como vivir el resto de tu vida en santidad?  ¿O quizás nunca más caer en aquella tentación que tanto te fastidia?  Si lo has pensado, qué bueno.  Pero, si somos sinceros, no lo hemos logrado.

La vida espiritual no se logra con buenas intenciones o buenos deseos, sino con buenos resultados.

Vos y yo, seres imperfectos (bueno… algunos más que otros ja ja ja) somos débiles, frágiles, vulnerables, inestables, inconstantes.  Incluso, parece ser que nunca vamos a lograr esas nuestras buenas metas, porque ya lo hemos intentado una y otra vez, y reiteradamente, fracasamos.

Quiero proponer un nuevo acercamiento.  Quizás me has escuchado decir en el programa que debemos trabajar en “pequeñas victorias”.  Pensar en vivir el resto de mis años en santidad suena bonito, pero no está a mi alcance, es demasiado lejos, demasiado grande, que se sale de mi capacidad.

¿Qué tal fraccionar esa graaaan meta en metas pequeñas?  Pensemos en cosas que sí podemos lograr porque sí están a nuestro alcance.

Sugiero que trabajemos en “un día a la vez”.  Desde hace algunas semanas me he levantado con una oración en mente: “Dios, te entrego este día para vivirlo en santidad”.  Un día a la vez.  Eso sí lo puedo medir, eso sí lo puedo alcanzar.  Claro, hacer la propuesta tampoco resolvió todos mis problemas (de hecho, hay días en los que no he alcanzado la meta), pero me permite visualizar un objetivo claro.  Me fortalece para luchar ese día contra las tentaciones que sé que voy a enfrentar.  Es algo específico, contreto, tangible, y sobre todo, realizable.

Lo emocionante, es que, al fortalecer el hábito, construiremos una suma de “un día a la vez”, es decir, ¡una vida de santidad!

No nos afanemos

Posted by Raquel Veliz On December - 12 - 2009

(Por Joel Pérez C.)

“No se afanen por nada; más bien oren por todo. Presenten ante Dios sus necesidades y después no dejen de darles gracias por sus respuestas. Haciendo esto sabrán ustedes lo que es la paz de Dios, la cual es tan extraordinariamente maravillosa que la mente humana no podrá jamás entenderla. Su paz mantendrá sus pensamientos y su oración en la quietud y el reposo de la fe en Jesucristo.”
Filipenses 4:6-7
La paz debe ser una condición normal para nosotros como creyentes en Cristo Jesús. Pero muy pocos en el pueblo de Dios están gozando de esa paz como parte de su vida diaria.

En su palabra, Dios nos dice que por nada estemos afanosos y que echemos nuestra ansiedad sobre Él. Muchas personas están familiarizadas con estas escrituras pero no saben cómo hacer lo que ellas enseñan. A veces estamos tan acostumbrados a responder a las circunstancias que experimentamos en la vida del mismo modo que los no creyentes que nos rodean, que pasamos mucho de nuestro tiempo enredados en preocupaciones o confusión. Pero podríamos estar disfrutando la abundancia de vida y paz que Dios tiene para nosotros.

En mi propio caso, viví en tal estado de preocupación, que no me daba cuenta de cuan anormal era realmente eso. Sólo cuando comencé a leer la palabra de Dios y a aplicarla a mi propia vida, empecé a experimentar la paz del Señor.

De repente, cuando empecé a experimentar la paz del Señor, por extraño que parezca; era algo extraño para mí. Yo estaba acostumbrado a estar preocupado por todo; por el tiempo, la lluvia, el verano, etc., pero ahora no puedo estar preocupado, si no disfruto y aprecio la paz de Dios que ha llenado cada área de mi matrimonio (respecto a todo).

Si usted no está viviendo en paz de Dios, sepa que puede vivir en esa paz como un estado normal.
Que Dios les bendiga.

Información

La Iglesia El Mensaje De Vida es una familia espiritual que crece por medio de la Palabra y la presencia de Dios.

Nuestra reunión semanal es el Domingo a las 9:50 de la mañana, en 6a. Avenida A 4-94 Zona 13. ¡Te esperamos!

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